El acceso a la información y su contribución al periodismo de investigación
Por Blanca Lilia Ibarra Cadena*
16 junio 2010
Hablar de periodismo de investigación es referirse a un asunto que pocos medios de comunicación desarrollan, sobre todo aquellos que diariamente se publican, si son impresos, o se transmiten en el caso de los electrónicos.
El volumen de información que se genera a cada instante desde distintas fuentes informativas, obliga a que el jefe de información privilegie aquellas noticias que unas horas después perderán vigencia. Si a esto sumamos que los reporteros cubren al mismo tiempo múltiples fuentes y deben entregar su material casi en la inmediatez en que surge una noticia enfrentándose a la guerra contra el tiempo, entonces se dispondrá de pocas posibilidades para llevar a cabo reportajes o trabajos que impliquen un proceso de investigación previo y el procesamiento y construcción de una nota detallada después.
Otro factor es el escaso tiempo que se concede en los noticieros y programas de radio y televisión o el limitado espacio en los periódicos para notas que por su amplio contenido requieren de una mayor extensión. La pauta publicitaria de los medios acorta aún más la oportunidad de mostrar información que emane de un proceso de investigación bien documentado y que por ende requiera de un mayor espacio para su publicación correspondiente.
Desde que entró en vigor a nivel federal la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública, periodistas de distintas partes del país han visto en ella una valiosa oportunidad para encontrar temas de interés social, basados en la información oficial que otorga la propia autoridad. Esta legislación, que hoy está presente en todos los estados de la república, ha generado todo tipo de acciones en muchas dependencias que no estaban preparadas para atender preguntas y que en ocasiones han exhibido las incapacidades de nuestros gobiernos o los manejos inadecuados al presupuesto público. Sin embargo en otros casos el derecho de acceso a la información también ha sido utilizado como un mecanismo de coerción de los medios en su relación con el poder político. En su funcionamiento diario se constata que algunos medios de comunicación no tienen la misma disposición por la transparencia que ellos mismos exigen de otros.
“Si los medios desean mantener su independencia y su libertad frente al poder público…si idealmente, los medios son los aliados naturales de los ciudadanos para vigilar el poder y oponerse a los abusos de la autoridad, entonces necesitarán de instrumentos jurídicos para ejercer ese papel con eficacia”, afirma Manuel Guerrero, autor del onceavo Cuaderno de Transparencia del IFAI “Medios de Comunicación y la función de la Transparencia”.
Con las leyes de acceso a la información, hoy en día los periodistas disponen de una herramienta jurídica para exigir la entrega de datos de carácter público, con las salvedades expuestas en las propias leyes para salvaguardar las informaciones de carácter reservado y confidencial, que la norma establece.
Una muestra de un trabajo de investigación basado en 22 solicitudes de información, lo constituye el texto del periodista Daniel Lizárraga, Ganador del Premio Debate 2008, titulado “La Corrupción Azul”, en el que presenta el análisis de peticiones hechas a diversas instancias del gobierno. De las respuestas oficiales se obtuvieron alrededor de 15 mil copias de documentos que fueron clasificados en 25 bases de datos entre facturas, comprobantes de gastos, contratos, recibos bancarios, pago de servicios y justificantes de viáticos. Según narra Lizárraga, a lo largo de su investigación hubo resistencia a rendir cuentas en diversos sectores del gobierno. Finalmente en abril del año 2009 logró salir a la luz pública el mencionado libro resultado de una amplia investigación.
Sin duda, esto demuestra que hoy los informadores pueden tener acceso, como cualquier individuo, a información que hasta hace poco tiempo era vedada al menos que trascendiera vía filtración de algún funcionario. Sin embargo, el acceso a la información no garantiza por sí mismo el ejercicio de un verdadero periodismo de investigación.
Los retos de nuestra incipiente democracia están en construir ciudadanía. En la medida en que la población sea más participativa y exigente en los asuntos públicos, se logrará una mayor vigilancia sobre el poder político. Por eso la prensa, radio y televisión, constituyen el medio por excelencia para difundir los derechos de la población, mostrar los mecanismos de defensa, elevar el debate público, fomentar la cultura de legalidad, defender las libertades sociales y ser el enlace para que el gobierno atienda las causas ciudadanas.
*Blanca Lilia Ibarra Cadena es Comisionada de la Comisión para el Acceso a la Información Pública. Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la postura de la CAIP. |