LOS MEDIOS DEL SERVICIO PÚBLICO SON EXAMINADOS
Por Samuel Rangel Rodríguez*
Momento
06 noviembre 2008
En días pasados Frambel Lizárraga Salas dio a conocer a través de la Revista Zócalo, el resultado de un significativo examen aplicado a los medios de comunicación del servicio público, el que en opinión del investigador de la UNAM José F. Paoli y del periodista Javier Solórzano, ofrece una radiografía clara, objetiva, reveladora y enriquece el debate académico y político de los medios de servicio público.
El estudio realizado por Fidela Navarro y Ernesto Villanueva, fue elaborado a través de un ejercicio, en el que las emisoras fueron calificadas y comparadas con nueve más del mundo, a partir de 2 mil 800 solicitudes de información pública remitidas, a través del Sistema de Solicitud de Información del Instituto Federal de Acceso a la Información (SISI), con excepción de los canales del Congreso, Judicial y TV UNAM, en sus casos se utilizo el portal de transparencia de cada entidad.
Para la realización del estudio, la publicación señala que se diseñaron doce indicadores de desempeño siendo estos: descripción; trabajo informativo; contenido y producción; programación; publicidad y patrocinios; gestión y dirección; servicios y ambiente laboral; servidores públicos; relación con las audiencias; relación con la sociedad; Internet; y cultura de la transparencia.
Los resultados fueron analizados a través de un trabajo de sistematización y ejercicio de estadística aplicada, sin precedentes en materia de servicio público, en los que se incluyó en un anexo con las preguntas realizadas a los medios, balances estadísticos de las interrogantes, parámetros sobre la información entregada y ofrecida, la evaluación y calificación final de cada uno, a modo de rating, en cada uno de los doce indicadores mencionados.
El estudio ofrece información sobre el presupuesto asignado y ejercido, por cada medio, salarios y perfiles de sus titulares, puestos de trabajo y oportunidades de futuro, presupuesto invertido y ejercido para la capacitación de sus trabajadores.
Como resultado del escrutinio practicado a los medios públicos se presentan entre otros, tres casos que son de llamar la atención.
El primero es el caso de Radio Educación, respecto del cual, señala el análisis, no cuenta con código de estilo, criterio de contenido, intercambio o adquisición de programas sobre temas infantiles, problema grave debido a la naturaleza del medio.
El segundo es el del Canal del Congreso, quien obtuvo un resultado reprobatorio, en los doce indicadores aplicados y expuso que en materia de transparencia y rendición de cuentas, no han recibido quejas, revisiones, ni amparos a las respuestas de información pública dadas por el Canal.
Y el tercero es el del Consejo Nacional de Radio y Televisión de la Secretaría de Gobernación, el que según la publicación como resultado del examen de indicadores, arrojó que no cumple con las funciones para las que fue creado, por lo que resulta inoperante.
Algunos otros resultados del escrutinio a los medios públicos que resultan interesantísimos son:
•La mitad tiene documentos de autorregulación del trabajo informativo, pero sólo 37.5% cuentan con la garantía expresamente de independencia editorial.
•Sólo el 25% cuentan con criterio de calidad claros en todas sus áreas.
•La mayoría no tiene políticas claras y públicas, sobre programación y contenido.
•Destaca que la mayoría no posee documentos de política que guíen y orienten la publicidad y/o los patrocinios, según operen por permiso o concesión.
•Ninguno cuenta con política o pautas que guíen la producción orientada a los niños, con excepción de Canal Once.
•Los que han tenido mayor equilibrio en su presupuesto asignado y el ejercicio son: Canal Once, Canal Judicial y DGTVE.
•El mayor presupuesto es de DGTV seguido por Canal Once, Notimex e IMER.
•Canal Once no cuenta con ningún puesto de base por su régimen contractual, el cual es por prestación de servicios.
•El que cuenta con más trabajadores sindicalizados es Radio Educación, y el Canal Once no tiene ninguno.
•Sólo el 10.95% de los titulares han sido mujeres, no hay equidad de genero.
•La edad promedio de los titulares es de 42.75 años. Grados de estudios 2 doctorados en Canal 22 y DGTV, cinco licenciaturas y un profesional técnico en Canal Once.
•Los salarios de los titulares oscilan entre 119 mil pesos y 153 mil 560 bruto mensual. Wow
•Los salarios bruto mensual del personal oscilan entre los 15 a los 17 mil pesos. El más alto es el de DGTV y más bajo de Notimex.
•La permanencia laborar mayor es de DGTV (20 años) seguida por Radio Educación (14 años) e IMER (10 años) y la menor Notimex (4 años).
•El que destina mayor presupuesto para capacitación es Canal Once, el que menos es Canal Judicial y el canal del Congreso y Radio Educación no cuentan con ese presupuesto.
•El 62.5% no han realizado encuestas de satisfacción laboral en los últimos tres años.
•El 62.5% asegura tener área dedicada al estudio de contenido y de audiencias, pero la mitad no cuenta con las políticas o pautas al respecto.
•Sólo 12.5% realizan estudios cualitativos de audiencia.
•Canal Once es el que mas paga a empresas para medición de rating, (IBOPE 1,162,249.80 en 2006).
•Canal 22 ha llegado a pagar 696 mil pesos en 2006 para medición de audiencia a IBOPE.
•IMER llego a pagar en 2006 577 mil 084 pesos por medición de audiencia.
•Todos cuentan con sitio de Internet, pero muchos aun fallan en la estructura de sus páginas o en la información ofrecida.
•Sólo el 12.5% ha adaptado su página para que personal con capacidades diferentes puedan navegar, lo cual muestra un atraso pues la nueva tecnología ya lo permite y los medios de servicio público deberían poner el ejemplo.
Las cifras presentadas a través de este estudio nos llevan a una importante reflexión, que va más allá de las áreas de oportunidad que tienen los medios servicio público, del enriquecimiento el debate académico y político del actuar de estos medios, las cifras presentadas demuestran la trascendencia que tiene el ejercicio del derecho a la información pública, para el progreso de nuestro país.
Creo que estos resultados no se deben de quedar en el punto del debate académico y político deben ser analizados para la definición de políticas que tengan como consecuencia que los medios de servicio público cumplan con los fines para los que fueron creados. ¿Qué sorpresa no?
*Samuel Rangel Rodríguez es Comisionado de la Comisión para el Acceso a la Información Pública. Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la postura de la CAIP. |