LA CIUDADANIZACIÓN DEL IFE / ¿QUÉ PASARÁ CON MARÍA MARVÁN?
Por Josefina Buxadé Castelán *
e-Consulta
11 diciembre2007
Está bastante claro que el proceso para elegir a los tres consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) –uno de ellos como su presidente- se ha politizado a niveles nada deseables.
Después de las reformas legislativas, éste es el momento perfecto para recuperar la credibilidad que en su mejor época llegó a tener el IFE. Y esta oportunidad de que la gente confíe en una de las instituciones pilares del Estado mexicano se ha convertido en una rebatiña entre los partidos que ha trocado el proceso de selección de los consejeros en una simulación, en vez del procedimiento transparente que debería ser.
La convocatoria exigía experiencia y conocimientos en materia político-electoral, capacidad probada y buena reputación, entre otros requisitos. Algunos de los grandes finalistas no cumplen con todos ellos, sin embargo, tienen las suficientes relaciones políticas para ser aprobados o por lo menos no vetados por los partidos. Es una cuestión más de “buenas artes” –que poco tienen de buenas tratándose de asuntos democráticos- que de conocimientos y experiencia.
A partir de que se dio a conocer la lista de todos los candidatos comenzaron los cuestionamientos. Algunos razonables y justificados, algunos sólo de mala voluntad. Para el lunes 3 de diciembre ya habían sido eliminados muchos de los que no cumplían con todos los requisitos. Según información periodística, en esa primera fase se colaron algunos que no cumplían con todo, y fueron eliminados otros que sí.
Durante toda la semana hubo desgarramiento de vestiduras, descalificaciones, reivindicaciones y hasta la renuncia pública a sus aspiraciones de la expresidenta y comisionada con licencia del IFAI (Instituto Federal de Acceso a la Información Pública) María Marván. Quien después de que fuera objetada por algunos diputados perredistas, y de que incluso se dijera que había sido excluida de la lista y ya no llegaría a la entrevista; en el momento de ésta, que además estaba siendo transmitida por el Canal del Congreso, Marván a punto de llorar, anunció su decisión de renunciar a su candidatura.
Marván insistió todo el tiempo en que su candidatura no torcía la ley, y así es. Su cargo como comisionada del IFAI puede ser equiparable, por el sueldo que obtiene, al de un subsecretario de la administración pública federal. Sin embargo esa no es una razón para objetarla, puesto que no está considerado de esa manera en la ley; y la equivalencia en sueldos no necesariamente implica una equiparación de funciones.
Lo que podría cuestionarse, y es lo que hizo Layda Sansores, es su dependencia con el expresidente Vicente Fox y con Felipe Calderón. El currículum de la doctora Marván señala que fue secretaria técnica de la fracción del PAN en el Congreso de Jalisco, de marzo de 1998 a diciembre de 1999, y además tiene varias publicaciones en las que se interesa por temas relacionados con Acción Nacional, por ejemplo “La concepción del municipio en el Partido Acción Nacional” (Revista Mexicana de Sociología, abril-junio 1988); “El Partido Acción Nacional (1949-1962) (Revista Mexicana de Sociología, julio-septiembre 1988); “Proceso de selección de Manuel J. Clouthier como candidato a la presidencia de la república por el Partido Acción Nacional (Las elecciones federales en México en 1988. Colección Procesos Electorales 4, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, 1988); “El PAN en Jalisco. El reto de crear una nueva relación de gobernantes y gobernados” (Revista Universidad de Guadalajara, diciembre 1995-enero 1996).
María Marván es una mujer brillante, no cabe duda. Sin embargo su interés por el PAN y su cercanía a algunos destacados políticos de ese partido puede poner en duda su imparcialidad en una institución que, al igual que el IFAI, requiere de independencia ante políticos y partidos.
Después de que renunciara públicamente a ser candidata, en la revista Proceso del domingo 9 se publicó un reportaje de Jesusa Cervantes titulado “Monedas de cambio”, en el que se explica la contaminación que se tuvo entre la aprobación del Cofipe y la elección de los consejeros. Según las investigaciones de la reportera, el PRD teme una componenda entre el PRI y el PAN para convertir a Marván en “mártir”, reponerle la malograda entrevista y premiarla, incluso con la presidencia del IFE. Relata la periodista: “… cuando Marván estaba renunciando, expresó: “Por encima de mi candidatura está el IFE y por eso renuncio”. En ese momento, el panista Rogelio Carvajal se volvió hacia Diódoro Carrasco y le dijo “Eso que acaba de decir debería ser suficiente para valer que ella sea la presidenta del consejo…” (p. 28).
Ayer, a las 14:48, en El Universal Online fue publicada la lista de aspirantes a consejeros del IFE que la Comisión de Gobernación turnó a la Junta de Coordinación Política, para que sea ésta –integrada por los coordinadores parlamentarios- quien elija a los tres candidatos que serán sometidos a consideración del Pleno el jueves 13.
En la lista de los 39 candidatos no se encuentra Marván; pero sí algunos otros académicos que por méritos propios seguramente harían un gran papel como consejeros independientes, entre ellos Jaime Cárdenas, Lorenzo Córdova, Alfredo Figueroa, Genaro Góngora, Benito Nacif e Irma Eréndira Sandoval.
Ojalá los diputados aprovechen esta gran oportunidad para consolidar una IFE ciudadanizado, más independiente, más democrático.
*Josefina Buxadé Castelán es Comisionada de la Comisión para el Acceso a la Información Pública. Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de la autora y no necesariamente reflejan la postura de la CAIP. |