ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA TERCERA SEMANA DE TRANSPARENCIA. LAS RESISTENCIAS DE LOS GOBIERNOS
Por Samuel Rangel Rodríguez*
Momento
11 octubre 2007
Como todos sabemos el pasado lunes 24 y martes 25 de septiembre la Comisión para el Acceso a la Información Pública celebró su evento más importante del año: La Tercera Semana de Transparencia, llamada Resistencias, Retos y Reformas.
Este evento se realizó en el Salón Barroco del Edificio Carolino, de verdad un impresionante y bello recinto, en cuyas paredes se encuentra todavía las 12 estaciones de lo que antes fue una bellísima Capilla. La colaboración por parte de las autoridades universitarias de la UAP fue clave para el desarrollo exitoso del evento.
La asistencia por parte de la ciudadanía, estudiantes, reporteros, ponentes y funcionarios públicos fue bastante buena, durante todo el programa se mantuvo lleno el salón. Me da gusto saber que la sociedad cada vez más se interese en el importante derecho a saber, la transparencia y rendición de cuentas.
Dentro de la Semana de la Transparencia me tocó coordinar la Mesa redonda “Resistencias a la transparencia” del día 24 de septiembre, en donde participaron como ponentes Ramón Izaguirre Ojeda, Consejero General del Instituto de Acceso a la Información Pública de Guanajuato, María Elena Pérez-Jaen Zermeño del InfoDF, y el brillante y buen amigo de Ariel López Rivera, consejero presiente del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística.
Expuso primero la consejera o comisionada su penosa experiencia en el DF durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, seguida de la participación de Ramón Izaguirre Ojeda, donde compartió con los presentes su experiencia en la Ciudad de Guanajuato, sin embargo resultó muy amena la participación de Ariel López Rivera.
Este consejero comentó lo sucedido el año pasado en Morelos, donde derivado de una solicitud de información terminó con una multitud de amparos y hasta con orden de arresto para los Consejeros de ese estado, afortunadamente después de muchos meses todo terminó bien.
En su exposición hablo de la cultura del secreto, la cual ha estado vigente durante más de 70 años de gobierno del PRI y hoy en día encontramos en todas partes de la república resistencias a la transparencia, Puebla incluida.
Todos y cada uno de los gobernantes han sabido de una u otra manera oponerse a la transparencia, es decir el poder se defiende. La manera más sencilla y fuerte es el presupuesto, una amenaza latente en cualquier Estado donde los gobernadores no quieran que se transparente la información pública, la cual es de todos. La constante amenaza de que: ”o nos apoyan o si no, van a pagar las consecuencias reflejas en su presupuesto del próximo año” es una constante nacional, por sólo citar un ejemplo.
En mi opinión, lo que ayudaría muchísimo a lograr una plena autonomía del gobierno es una verdadera y plena autonomía presupuestaria, de acuerdo a lo establecido a la redacción del nuevo artículo 6º Constitucional, publicado el día 20 de julio de 2007, lo cual rompería con la dependencia presupuestaria gubernamental y daría una real autonomía a los institutos y comisiones de acceso a la información.
Como un ejemplo claro y contundente, les puedo decir que en la CAIP de Puebla, en el rubro de publicidad y promoción tenemos un presupuesto asignado de $0.00 (Cero pesos, cero centavos) desde su inicio hasta la fecha, lo cual no permite que podamos tener espacios publicitarios hacia la ciudadanía en masa, que no tengamos una campaña intensa para promover la transparencia en la ciudad de Puebla, ya ni digamos en el interior del Estado.
Aún hay más que contar sobre las resistencias de los gobiernos a la transparencia, sin embargo con la nueva ley modelo hay que incluir algunos conceptos como las sanciones y responsabilidades para combatir la impunidad, de lo cual les platicaré en mi próxima entrega.
*Samuel Rangel Rodríguez es Comisionado de la Comisión para el Acceso a la Información Pública. Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de la autora y no necesariamente reflejan la postura de la CAIP. |