Hace un par de semanas la CAIP realizó la 2ª Semana de Transparencia y Acceso a la Información, con el objetivo de reflexionar sobre temas relacionados con la protección de datos personales, el acceso a la información, la transparencia y la rendición de cuentas; y, de igual forma, hacer una valoración de cómo se está ejerciendo en Puebla el derecho, a siete meses de haberse iniciado su ejercicio a través de solicitudes de información.
Entre las conferencias que más interés suscitaron en el público –con más de 150 asistentes- estuvo la de Miguel Carbonell, quien habló sobre “El derecho a la información como derecho fundamental”. En ella, el investigador elogió el valor autónomo de la información. Dijo que ésta “vale por sí misma, en tanto que nos permite tomar buenas decisiones para nuestra calidad de vida”. De igual forma, comentó que el derecho a la información es una palanca, “una herramienta que nos permite ejercer correctamente otros derechos fundamentales”.
El también integrante del Grupo Oaxaca –que estuvo en la génesis y cabildeo de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública- expuso cinco de los obstáculos que ha identificado de los que enfrenta el acceso a la información. Comentó que el primero es la resistencia inicial de los poderes Legislativo y Judicial para abrir su propia información. El segundo, la falta de experiencia de quienes se hacen cargo de la tarea de transparencia y acceso a la información. El tercer obstáculo es la persistencia de una cultura burocrática. El cuarto, la poca socialización de las leyes de acceso a la información. Y el quinto y último la debilidad del marco normativo.
Finalmente, Carbonell propuso la “constitucionalización” del derecho de acceso a la información pública, de manera más concreta a como se encuentra ahora en el Artículo 6º constitucional.
Con respecto a la valoración de cómo está funcionando en Puebla el acceso a la información, la CAIP tuvo la intención de abordar el tema desde una perspectiva plural. Por un lado se contó con un mesa redonda en la que participaron Isabel Merlo Talavera, como responsable de la Comisión de Acceso a la Información del Poder Legislativo, Fernando García Rosas, como titular de la del Poder Judicial; Víctor Manuel Sánchez Ruiz, como titular de la Sedecap |
|
(Secretaría de Desarrollo, Evaluación y Control de la Administración Pública); y Leonardo Corro Fernández, presidente de la Comisión de Acceso a la Información del Ayuntamiento de Puebla. Y por otro lado, se tuvo un panel en el que intervinieron los periodistas Arturo Luna (“En línea”, Milenio), Martín Hernández (La Jornada de Oriente), Rodolfo Ruiz (e-consulta) y, como moderadora, Elvira García (El Universal).
Mientras las autoridades expresaron que el derecho de acceso a la información pública está funcionando de manera satisfactoria –dieron a conocer cifras de visitas a las páginas de transparencia, de solicitudes, de respuestas y los mecanismos-, los periodistas fueron súmamente críticos, tanto con la ley local como con la manera en la que se están respondiendo las solicitudes. Pareciera que los funcionarios y los periodistas estaban hablando de dos procesos diferentes, tan disímbolos que seguramente ninguno se corresponde con la realidad.
No me parece que la información pública esté fluyendo tan clara y rápidamente como creen las autoridades, pero tampoco tan mal como afirmaron los comunicadores. Sin embargo, como he comentado en otras ocasiones, las fallas existentes son parte del proceso de aprendizaje que estamos viviendo como sociedad, y es necesario que las personas –periodistas y no periodistas- que hayan formulado solicitudes de información a las dependencias, tanto directamente en las Unidades de Acceso a la Información como a través de Internet, y que no hayan recibido una respuesta satisfactoria, interpongan -en los diez días hábiles siguientes- un recurso de revisión ante la propia dependencia. En el momento en que la CAIP recibe un recurso de revisión es cuando realmente puede conocer cómo está funcionando el acceso, puede entrar a estudiar a profundidad cada caso, y debe revocar o confirmar la respuesta dada por la autoridad. Mientras el ciclo no se cierre, no se puede descalificar un procedimiento o decir que ni la Ley ni la CAIP sirven para gran cosa.
La 2ª Semana de Transparencia constituye un importante esfuerzo de la CAIP para difundir y fomentar la cultura del acceso a la información, ahora le toca a los ciudadanos ejercerlo para, como dijo Miguel Carbonell, tomar mejores decisiones que repercutan en su calidad de vida. |