¡TRANSPARENCIA YA!
Antonio Juárez Acevedo*
Momento
23 febrero 2006
¡Al fin! El pasado viernes 17 de febrero entró en vigor plenamente la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de Puebla.
Luego de un proceso de casi tres años y medio, por fin las personas podrán hacer efectivo su derecho de acceso a la información pública gubernamental. En octubre del año 2002 se celebró el primer foro público para crear la Ley, a él siguieron otros tantos, un proceso de adición a la Constitución poblana, la creación de la Ley de Transparencia y con ella la formación de una comisión ciudadana encargada de vigilar el cumplimiento de la Ley.
LA RELEVANCIA DE LA LEY DE TRANSPARENCIA
Pero ¿por qué es importante esta Ley en particular? Existen una gran cantidad de normas jurídicas de diversas clases con relación a los sujetos que rigen. Muchas leyes regulan las relaciones entre las personas; leyes civiles que establecen las relaciones de familia, de propiedad, de herencia; otras que regulan las relaciones cuando se comete un delito en que los involucrados son personas, otras que regulan las relaciones entre el gobierno, entre autoridades locales, municipales y federales. Una tercera categoría regula las relaciones entre las personas y el gobierno, diría yo de las personas contra el gobierno. La Ley de Transparencia coloca al ciudadano y a su contraparte, el gobierno, en un plano de igualdad, se tiene derecho a la transparencia y a la información pública gubernamental, y quien está obligado a cumplir la Ley es el gobierno no el ciudadano. Es la autoridad quien debe someter su actuar a la ciudadanía, debe rendirle cuentas. Por eso la Ley de Transparencia tiene gran importancia pues no hay obligaciones preestablecidas para el ciudadano, todas las obligaciones son del gobierno y el ciudadano sólo tiene derechos.
Otra característica de esta Ley consiste en que la autoridad, ante una solicitud de información, no tiene más alternativa que otorgarla salvo que la misma haya sido considerada como restringida; sin embargo el ciudadano que solicite información y no esté de acuerdo con lo que se le informó, sí tiene derecho de acudir a la Comisión para el Acceso a la Información Pública (CAIP) a través de un recurso de revisión, en el que se decidirá si la información se otorga o no. Así, el gobierno no tiene más alternativa que cumplir la Ley pero el ciudadano sí tiene el derecho de inconformarse para hacer que se cumpla la Ley.
LA RENDICIÓN DE CUENTAS
Otra característica importante de esta nueva Ley se refiere a la rendición de cuentas. Anteriormente las autoridades se rendían cuentas entre sí, el ejecutivo, los ayuntamientos y en general las autoridades respondían ante las contralorías o ante los órganos de contaduría u órganos de fiscalización, es decir, la rendición de cuentas sólo se daba en el ámbito oficial y burocrático. Esta Ley contiene algo diferente, por primera vez se le rinde cuentas al ciudadano, cualquier persona puede exigirle, solicitarle al gobierno que le informe qué hace, cómo lo hace y para qué lo hace. La rendición de cuentas ahora se hará ante la ciudadanía, ella podrá, sin necesidad de explicar para qué quiere la información pedir cuentas al gobierno. Pero el acceso a la información no se limita a pedir información financiera, se puede pedir cualquier clase de información que conste en un documento que el gobierno genere o conserve.
El acceso a la información no es un derecho exclusivo de los periodistas, la palabra información ha originado esa confusión incluso entre abogados, en realidad el derecho de acceso a la información debe entenderse como el acceso a los documentos del gobierno, es decir, se puede pedir copia o consultar cualquier documento que el gobierno tenga en su poder, salvo que sea restringido.
La Ley es un instrumento para los ciudadanos, a cualquier persona le podrá ser útil la información, se podrá conocer desde el salario de los funcionarios, hasta cómo se puede participar en el gobierno dentro de sus planes o programas. Existe información que ni siquiera se tiene que pedir; ya está disponible en internet o directamente en las Unidades Administrativas de Acceso a la Información que el gobierno puso a funcionar el pasado viernes 17 de febrero a las ocho de la mañana.
El 17 de febrero fue el final de la espera luego que en octubre y noviembre del ya lejano año 2002 los ciudadanos exhortaron públicamente a los Diputados a darle sustento jurídico viable al acceso a la información, hoy este derecho es una realidad.
¿Qué día es hoy? ¡ya es mañana! |